Las enfermedades neurodegenerativas son aquellas que afectan principalmente a las neuronas de nuestro cerebro, abarcando a varias actividades que realiza nuestro cuerpo, como son el equilibrio, el habla, la respiración , el movimiento y diversas funciones del corazón. Muchas de estas enfermedades son genéticas, aunque también pueden ocasionarse por distintas causas como el alcoholismo, químicos, un tumor o un ataque cerebrovascular. Otras veces, las causas son desconocidas.
Las enfermedades neurodegenerativas son incurables y debilitantes, produciendo la degeneración progresiva y/o la muerte de las neuronas. Esto provoca problemas con el movimiento o con el funcionamiento mental.
Las enfermedades neurodegenerativas más comunes son las siguientes:
- Alzheimer:
Es una enfermedad que produce una pérdida progresiva de neuronas, en la que los síntomas de demencia empeoran paulatinamente con el paso del tiempo, provocando que el sistema nervioso no pueda realizar su función con normalidad. Al principio, la pérdida de memoria es leve, sin embargo, en las etapas finales del Alzheimer, las personas que padecen la enfermedad pierden la capacidad de mantener una conversación y responder al entorno.
Es la forma más común de demencia, responsable de entre un 60-80% de casos. El factor de riesgo conocido más importante es el aumento de la edad, siendo la mayoría de las personas que sufren Alzheimer mayores de 65 años. Sin embargo, existe también el Alzheimer de inicio temprano, siendo precoz, afectando a personas más jóvenes.
La neurodegeneración interfiere en el normal funcionamiento de las neuronas que trabajan en la memoria. Además, a medida que la enfermedad empeora, también lo hacen otras áreas del cerebro que se encargan de tareas cognitivas, como el lenguaje, la orientación, el equilibrio, etc., y de las reacciones emocionales.
- Enfermedad de Huntington (EH):
Es un trastorno genético en el cual las neuronas de ciertas partes del cerebro se desgastan o degeneran. Es una enfermedad genética, que se transmite de padres a hijos, habiendo una posibilidad del 50%, mediante un defecto en el cromosoma cuatro. Este defecto provoca que una parte del ADN ocurra muchas más veces de las debidas (se llama repetición CAG). En condiciones normales, esta parte del ADN se repite únicamente de 10 a 28 veces. Sin embargo, en personas con este trastorno, el ADN se repite de 36 hasta a 120 veces.
A medida que el gen se transmite de generación en generación, el número de repeticiones se va haciendo más grande, provocando como consecuencia que cada vez se presenten los síntomas más tempranamente.
Existen dos tipos de EH: la que se presenta en la edad adulta y la que comienza a presentarse los síntomas en la infancia.
Los síntomas más principales son comportamientos antisociales, alucinaciones, irritabilidad, malhumor, inquietud, paranoia, psicosis, además de movimientos anormales e inusuales como muecas, girar la cabeza para cambiar la posición de los ojos, machas inestables, etc. Por otro lado nos encontramos con demencia que empeora lentamente, incluyendo desorientación, pérdida de memoria, cambios de personalidad y cambios en el lenguaje.
- Demencia con cuerpos de Lewy:
Es el segundo tipo de demencia progresiva más común en personas mayores, siendo la pérdida de funciones mentales lo suficientemente severa como para afectar a la vida diaria y actividades de la persona que padece la enfermedad.
Los depósitos de proteínas, llamados cuerpos de Lewy, se desarrollan en las células nerviosas de las regiones cerebrales que participan en el control motor. Esta demencia causa una disminución paulatina de las capacidades mentales, pudiendo incluso padecer alucinaciones visuales y cambios en la lucidez mental y la atención. Otros efectos incluyen signos y síntomas parecidos a los del Parkinson, como, por ejemplo, rigidez muscular, lentitud en los movimientos y temblores.
Los síntomas más comunes son los siguientes:
Alucinaciones: uno de los síntomas principales que, a menudo, se repiten. Son posibles todo tipo de alucinaciones, incluyendo las auditivas, olfativas y táctiles.
Trastornos del movimiento, que pueden provocar caídas.
Mala regulación de las funciones corporales: la presión arterial, el pulso, la sudoración y el proceso digestivo se ven afectados, debido a que una parte del sistema nervioso autónomo se ve afectado por la demencia con cuerpos de Lewy, desencadenando en mareos, caídas y problemas intestinales.
Problemas cognitivos: parecidos a los del Alzheimer, que incluyen confusión, déficit de atención, pérdida de memoria, etc.
Además de dificultad para dormir, atención fluctuante, depresión y apatía.
- Ataxia de Friedreich:
Es una enfermedad hereditaria que causa daños progresivos en el sistema nervioso, pudiendo provocar debilidad muscular, dificultades en el habla, problemas de coordinación o enfermedades cardíacas. El primer síntoma suele ser la dificultad al caminar, que va empeorando gradualmente y se propaga lentamente a los brazos y, luego, al tronco.
Se produce debido a una degeneración del tejido nervioso en la médula espinal y de nervios que controlan el movimiento muscular de los brazos y las piernas. Esto provoca un adelgazamiento de la médula espinal, mientras, las células nerviosas pierden parte de su vaina de mielina.
Los síntomas, en general, suelen comenzar entre los 5 y 15 años de edad, pero pueden aparecer precozmente como a los 18 meses o tardíamente, como a los 60 años de edad. La ataxia empeora de forma gradual, propagándose lentamente a los brazos y, luego, al tronco. Con el paso del tiempo, los músculos comienzan a debilitarse y consumirse, sobre todo en los pies, manos y extremidades, desarrollándose deformidades. Además, se produce la pérdida de reflejos tendinosos, y de la sensación en las extremidades. Se desarrolla la disartria (dificultad para mover los músculos de la boca, la cara y del aparato respiratorio superior, encargado de controlar el habla), provocando un lenguaje lento. Muchas de las personas que padecen esta enfermedad, sufren escoliosis, que puede desencadenar en problemas respiratorios.
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